Dan Demífera

Dan Defimera es el pseudónimo literario de Daniela Pardo, joven poeta, que se ha iniciado en el oficio de escribir poesía participando en el Taller Literario del Centro Cultural La  Barraca, en la comuna de La Florida, Santiago. 

Es en este espacio donde ha publicado sus primeros poemas, junto a otros y otras integrantes del taller, en una antología titula  "Dejando huellas", en el año 2019.  El trabajo creativo de esta poeta ha sido constante desde ese momento.

En estos últimos meses ha estado preparando la publicación de su primer libro personal.

NATURALEZA VIRTUOSA

 

En una disoluta ciudad

Naturaleza, tú eres mi amparo.

Se entumece mi discernimiento

con la flora plástica falaz.

 

En este cautiverio lamento

observar tu virtud peligrar.

En una disoluta ciudad

Naturaleza, tú eres mi amparo.

 

Quiero ser semilla que te nutra.

Tu desolación es también nuestra,

mas, no se angustia el hombre-industria

pues de dinero vil se alimenta

en una disoluta ciudad.

 

La conexión entre tus raíces

y nuestras venas está negada

y te explotan sin remordimiento,

mas, sé que somos una extensión

al devolverme siempre el aliento.

 

Tierra, de ti deseo cuidar,

mas, sé que para sobrevivir

de humanos no has de necesitar,

vasta sabiduría rezumas

por tu millar de vueltas solares.

Solo queda intentar detener

a quienes de tu alma y cuerpo abusan

apelando a nuestra (supuesta) sensatez.

ROMANCE A LAS PALABRAS

 

Mis labios están ansiosos

de rozar cada palabra

desde mi honda reflexión,

de a una vomitarlas,

ya que avivan mi mente

y las noches y las albas,

transforman llanto en obras

y alegría en rosas.

 

Mis oídos están atentos

a probar cada palabra

de salir a su encuentro

pues sanador es su canto

aun cuando tras el silencio

reposen unos momentos.

 

Si un día yo las pierdo

írase un trozo de dicha

así pues a crear con ellas

con las palabras místicas.

SOLO SEGUIR

 

El alba luce el traje

que deja atrás a la gris pesadilla.

Antes de seguir su viaje.

se toma la pastilla

para recordar que ama a la vida.

 

Si fuese por opción

no hubiese optado por esta batalla

la paz es ilusión,

la mente no se calla,

y se comprimen las fatales murallas.

 

Contrario al mensaje que recibe

de esta ciudad civilizada,

que solo tiene hambre de dinero,

esa sensibilidad que porta

la lucidez le ha despertado.

 

La desilusión que carga

es una preciosa prueba

de que aún tiene esperanza,

verá que no hay de qué huir

sino que solo seguir...

DESCUBRIMIENTO

 

Un día desperté con el sol

cuando sobre las cascadas

de las entradas de mi alma

éste se posó a brillar.

 

Una noche vi los lindes

entre vigilia y sueño

al deambular y vivir

en tierra, agua y fuego.

 

En mis cavidades nasales

el aire se abrió camino

algo en mi pecho golpeó

y caí en vivos umbrales.

 

Quizá mi llanto fue poco

al pasar a este medio

y por eso mi lagrimal

aun no calla a su coro.

 

La lógica es excepcional

lo desconocido abismal

con tanto poder en las manos

parece perderse la humanidad,

Y descubrí el despertar.

Y mis eternas preguntas.

¿Qué hacer con este regalo?

¿qué hacer con esta desventura?

¿qué hacer en este estado

con la conciencia aguda?

ALAS

 

Del terreno fértil de la piel

y con dolor brotan alas.

Nutridas con hiel más que miel

las alas de la mente librada.

 

Sin más abrigo que la conciencia

con la sensación de ser forzada a vivir

busco cómo mis alas construir

y cómo éstas a mi mente unir.

 

Las plumas para volar

de la aflicción germinan

y las lágrimas las han de hidratar.

Alas que a la mente del abismo elevan

cuando yazco en un límite

y la civilidad deseo quemar.

 

Solo yo puedo mis alas cultivar

para soportar mi existencia

bajo el celeste velo de las estrellas.

Alas de la libre conciencia

alas de la mente no más torturada

esas alas mezcla de barro y melancolía

son las que me hacen sonreír.